Amberes, antiguamente conocida como Antuerpia, en neerlandés Antwerpen y en francés Anvers, es una ciudad situada en Bélgica que posee 466.203 habitantes (2007). El nombre de la ciudad proviene de la leyenda de Silvio Brabo, cuya estatua puede verse en Plaza Mayor (Grote Markt). La leyenda cuenta que un gigante llamado Druoon Antigoon habitaba el río, cobrando un peaje a los barcos que quisieran pasar. Si un barco no pagaba, el gigante cortaba la mano del capitán y la arrojaba al río Escalda (Schelde). Un día, un centurión romano, cansado ya, cortó la mano del gigante y también la lanzó al río y de ahí surge el nombre de Amberes (Antwerpen), Ant = Mano, Werpen = Lanzar.
A inicios del Renacimiento esta ciudad perteneció a los Países Bajos Españoles. El siglo XV marca el inicio del desarrollo económico de la ciudad, que se convierte en uno de los centros comerciales más importantes del Norte de Europa: a mediados del siglo XVI, los impuestos recaudados por la Corona española en el puerto de Amberes igualaban a los ingresos por las minas de plata de Potosí.
Es la ciudad donde Pedro Pablo Rubens desarrolló gran parte de su formación y trabajo, y donde vivió los últimos años de su vida. El artista se ha convertido en símbolo de la ciudad, es fácil encontrar en calles y plazas estatuas y referencias a él. La catedral alberga tres de sus obras y otras notorias se pueden encontrar en el museo conocido como Casa de Rubens.
Amberes es una ciudad pequeña (su puerto es mas extenso que la ciudad en si) pero con una gran diversidad y riqueza. Sus calles combinan en miniatura una pequeña muestra de todo lo que Belgica puede dar, su historia, su arquitectura, su economía, y la presencia constante de la inmigración que tiene aquí una presencia indeleble.










